Justo Fernández y su testimonio para “Hombres Padres y un Hijo” (comentarios a cargo de Ur Bóreas)


08. Justo Fernández

 

Hay muchas cosas en este testimonio que me han hecho pensar, y de hecho he tenido dudas acerca de cuál destacar. Pero como me hice el propósito de ser breve y destacar una sola reflexión o “idea” de cada testimonio, al final he tenido que elegir. Y la verdad es que destaco los versos que dan inicio al testimonio porque, aparte de que, al menos para mi, contienen una verdad profunda, me han conmovido.

“Podría salir por la puerta en dirección al otro lado del mundo,
pero decido quedarme.

Podría continuar la heroica ascensión a mi privado Everest,
pero decido quedarme.

Podría salir de caza con mi jauría de malditos duendes,
pero decido quedarme.

Podría aterrizar en las vírgenes playas brasileñas y volver a desplegar mis velas,
pero decido quedarme.

Podria convocar a mis musas y volar lejos cabalgando los
alados caballos de mis artes,
pero decido quedarme.

Podría incluso vestirme de gurú y emprender la vuelta
al mundo de las conciencias voceando que hay que decidir quedarse,
pero decido quedarme.

Porque ahora, para buscarme,
yo he decidido quedarme.

Un Padre es un viajero que,
libre y feliz, elige quedarse”

Y me gustaría recalcar la frase última: “Un Padre es un viajero que, libre y feliz, elige quedarse”. Y que se sintiera lo que hay tras cada palabra de éstas. Y que se comprendiera lo que significa “elegir” y “quedarse”, no sólo para el padre, sino para los hijos. E incluso (si está presente) para la madre. Elegir. Libremente. Con felicidad. quedarse.

No puedo añadir nada, salvo una imagen… o dos. Hay miles de pinturas con padres “que se quedan felizmente”, y unas cuantas, aunque menos, de lo que sucede cuando los padres “se van”. He dudado entre elegir la cara feliz y la cara dolorosa de esta encrucijada vital. Al final he optado por la dolorosa, no porque crea que es más común, sino porque es la menos visibilizada en el arte que plasma los momentos familiares. Y porque al leer los versos de Justo no he podido evitar aplicarlos a la perspectiva de los hijos…y también preguntarme: ¿Y qué pasa con los hombres que se van…qué sienten respecto a su paternidad “dejada de lado” al cabo del tiempo? Aquí también veo una encrucijada: para algunos, no pasa “nada” aparentemente. Para otros, se produce un arrepentimiento tardío. Así pues, os envío una pintura alusiva a la parte de los hijos de padres que eligen “irse” para hacer cosas más interesantes, y en cuyo interior siempre queda una espera del padre ausente (la pintura de Aron Wiesenfield). Y otra en la que “veo” a un padre de los que se han ido y, tiempo después, lamenta la pérdida y el dolor que él mismo ha causado y lo irrecuperable del tiempo en común que ya no vivirá con su hijo o hija, o hijos (pintura de Morteza Katouzian).

 

AronWiesenfield5 780MortezaKatouzian-10-3

 

 

 

 

 

 

 

Gracias Justo, por dar expresión a la alegría y satisfacción vital de los padres que superan esas encrucijadas… quedándose.

 

Ur Bóreas

 

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Victor Sanchez

Acerca de Victor Sanchez

Víctor, 43 años. Padre de dos hijos, Miguel (10 años) y Ana (7 años). En continua fase de aprendizaje y crecimiento personal gracias al acompañamiento de mis hijos (y no al revés). Descubriendo un nuevo mundo delante de mis ojos. Enamorado y afortunado de haberme encontrado "accidentalmente" por el camino de mi vida el proyecto #siloshombreshablasen. Y con ganas de contagiar las mismas emociones a otros hombres que necesiten "despertar".

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